-¡brilla, brilla, brilla!-canturreo As, ahora sonaba mas fuerte, tome una fuerte respiracion y abri los ojos, senti el golpe contra el suelo y pude ver por un segundo el edificio antes de que desapareciera, esta vez no caimos en alguna antesala mecanica con alguna pantalla y un mensaje recibiendonos, si no sobre una superficie blanca y fria, me quede tendida sobre la nieve un buen rato, luego escuche a Cor quejarse sobre su espalda y yo pense que me habia roto algo y As estaba como actuando demasiado como el mismo rodando por la nieve de forma idiota
Me levante hasta que senti que mi trasero estaba ya lo suficiente congelado para quedarme un rato mas asi, me dolia todo, pero mas por haber corrido de esa manera tonta que la caida, y por supuesto no estaba muerta
Estabamos en medio de la nada, de noche con montones de nieve alrededor en un despoblado donde no habia nada alrededor, hacia frio y el viento soplaba de forma escalofriante
-¿As?-
-¿si reina?-
-callate-dijismo Cor y yo al unisono, luego me di cuenta de algo, gire la cabeza y encontre a Diam a unos pasos guardando las cosas que se habian caido de la mochila, me sonrio al sentir mi mirada sobre el, bien, todos estabamos en perfecto estado, y As no continuaba de parlotear
-bueno, ya que te ocurre-
-eso-señalo algo a varios kilometros de nosotros
-creo que se refiere a las luces que se ven por haya, puede ser un pueblo o algo y en verdad deberiamos movernos, si no morimos por esa caida, lo haremos de frio-
-bien-mire hacia donde me mostraban, apenas y podia ver esa pequeña franja luminosa que se veia al horizonte
-espera-Diam se acerco a mi con un trozo de su camisa en la mano, tomo mi brazo derecho y lo jalo, no habia sentido hasta el momento el ardor del corte, nisiquiera me habia percatado de eso hasta que lo vi, rodeando mi muñeca, Diam lo vendo con cuidado, limpiando la sangre que se habia resbalado, a un lado pude ver las pequeñas gotitas de sangre-buen trabajo Corin-me guiño un ojo y se levanto, parecia como un edificio inmenso en medio de la nada, el era el mas alto de los tres y verlo ahi, era como una construccion segura que nos protegeria, me ayudo a ponerme de pie y nos pusimos en marcha, el llevaba la pesada mochila, As corria a nuestro alrededor como un niño feliz jugueteando con la nieve, el viento de pronto arreciaba y nos impedia ver con claridad pero la luz seguia ahi, cada vez mas cerca
-tengo nuestros documentos-
-¿que?-
-recupere nuestras carpetas del nivel anterior-dijo con suficiencia, sonriendo orgulloso-las busque cuando me quede solo, no fue algo sencillo y estaba entrando en panico cuando escuche que entraban pero las encontre, estaban todas juntas, aunque se ha borrado bastante informacion-
-no importa Diam, ¡eso podria darnos respuestas! quizas no sea mucho pero, es algo-
-si, desde que salimos de Ciudadela eso parece ser lo unico que he estado pensando, en buscar respuestas-
-¿piensas que alguien nos metio aqui con un proposito?-
-tal vez sea alguien que no contaba con que salieramos nunca-cuando el dijo esto senti el empujon de As, me volvi enfadada con el pero me sonrio de forma tonta, disculpandose y luego siguio en lo suyo, arrojando ahora bolas de nieve a Cor, este se lo devolvio y de pronto los dos estaban en una guerra
No me molestaba eso, ellos dos podian divertirse mientras tanto. Media hora despues, sin aliento, temblando de frio y bastante cansados llegamos a un sendero de tierra apenas cubierto de nieve, mas adelante habia un arco de madera con un letrero colgante, las letras que aparecian ahi habian sido borradas con el paso del tiempo. Caminamos al interior desconfiados, incluso As ya no tenia el mismo animo de hacia un rato, habia muchas casas, todas ellas con techos desiguales de adoquines opacos, algunas formaban picos, todas tan juntas, de rejas, estaban echas de madera, todas tenian fuera dos lamparas redondas que colgaban en cada esquina de la entrada que alumbraba los porticos, no podia ver el interior de ninguna pero habia unas casas que tenian rejas sobre rejas como si pasaran primero por un pequeño tunel rodeado de bambu, algunos ocultos por unas cortinas rojizas que se agitaban con el viento
-¿que es este sitio?-susurre, no habia otro sonido mas que nuestros pasos sobre la nieve, pasamos sobre un puente desgastado, debajo el rio se habia congelado, habia arboles desnudos de ramas toscas y torcidas, Diam se agacho para pasar debajo y de pronto As se nos adelanto
-okiya-dijo el-estas son okiyas-
-ahmm ¿que?-As parecia impaciente porque le entendieramos
-este es el distrito de las geishas, son okiyas, tambien debe de haber casas de té, este sitio... oh-entonces se detuvo-que bonito-ladeo la cabeza y toda frase logica desaparecio luego de que viera unas lamparas de papel llameando a nuestra derecha, sobre un farol, As se entretuvo un rato ahi
-¿que es una geisha?-pregunte, Cor se encogio de hombros
-no me mires a mi, no tengo idea tampoco-hay muchas calles y sitios a donde ir, algunas son caminos sin salida, todos llevan a diferentes casas, todas con un mismo patron de arquitectura, parece aqui un laberinto y ninguno sabe bien a donde ir
-nunca habia visto algo como esto-
-lo se, es... diferente-
-¿que es eso?-la vocecita de As nos llego a unos metros de distancia, el estaba viendo algo todo derecho en una calle serpenteante, cerca el camino se elevaba, las puertas de una de esas casas crujio al abrirse, primero aparecio una anciana encorvada, llevaba un traje curioso de color gris, extendio un paraguas rojo y lo alzo mas arriba de su cabeza, segundos despues todos nos quedamos paralizados, del interior de la casa sale otra mujer, tan alta y delgada que la anciana tiene que estirarse mas para cubrirla con el paraguas, estaba envuelta en telas rojizas con estampados, se adherian a su cuerpo y llevaba un extraño peinado, su pelo era oscuro como el carbon, nunca se giro a vernos, ambas comezaron a caminar, la puerta se cerro lentamente, y ella dio unos pasos cortos y graciosos hasta que desaparecieron lejos, en medio de aquella tormenta de nieve
Cor fue el primero en moverse, corrio hasta ahi e intento seguir su direccion, nosotros le seguimos de cerca pero no pudimos hacer nada, ya habian desaparecido
Pense que eramos los unicos aqui, pero era todo tan raro, incluso la falta de algun mensaje o alguna sala de control como las anteriores, aqui no habia nada de eso
Me volvi hacia la puerta, no habia nadie del otro lado, habia unas luces tintilando que paneas y alcanzaban a alumbrar algo, entonces deslize la puerta y entre, pase por ese tunel, habia unos zapatos extraños en la entrada, les ignore y subi un escalon y luego abri la segunda puerta. Sentia las respiraciones de los demas tan cerca mio, sus pasos cuidadosos, todos estabamos a la expectativa que algo nos saltara de un momento a otro. Habia un jardin ahi, luego estaba la casa con su techo desigual, habia un camino de piedra hasta la entrada de madera, alrededor habia dos arboles inmensos secos y cubiertos de nieve, la casa era parecia pero no igual a la de As, pensar en ese sitio me hizo estremecer. Habia mas lamparas iluminando la estancia, habia paneles rojizos con simbolos grabados, la madera hizo un sonido extraño al pisarla, estaba resbaloso el escalon de madera y antes de advertirles Cor casi pierde el equilibrio, se rio asegurando que todo estaba bien y continuamos la inspeccion, habia algo magico en todo esto, cuando cruzamos el pasillo me di cuenta de que parecia ser ostentosa pero a la vez estaba vacia, las paredes estaban desnudas, las habitaciones tenian solo lo escencial, al fondo habia una cocina y un patio que estaba en el centro de todo el lugar, ahi habia un frondoso arbol que no estaba seco como los demas, casi corri hacia el en cuanto lo vislumbre al fondo, sus hojas eran de un bonito color anaranjado, como si aun fuera otoño, se mecia suavemente con la corriente de aire helado, embelesada no senti los pasos de alguien detras mio
-es seguro-comenzo a decir Diam-no hay peligro, creo que estaremos a salvo por un rato, aun asi enviare a Cor a echar un vistazo-
-esta todo muy tranquilo aqui-musite-me gusta-me sente con cuidado en el frio suelo de madera
-lo se, aunque As no parece gustarle-
-¿porque lo dices?-
-ha dicho que ella podia volver en cualquier momento y que no le gustaria, no se si se refiere a aquella mujer, de ser asi, bueno, ya veremos que ocurre-
-dejalo, tu sabes como es-
-¿Diam?-los dos nos giramos, As estaba asomado de la puerta, parecia tan indefenso ahi, mirando a Diam como si fuera su padre o algo
-¿que?-
-tengo hambre-
-de acuerdo, ya voy, ¿vienes Corin?-
-en un momento-Diam se fue, me quede sola unos minutos mas, contemplando la escena, antes cuando creia que era princesa, pensaba todos los dias en lujos, en poder, en ser bonita, rica y reina de toda Ciudadela, ahora que no tenia nada de eso habia algo mas atrayente en esta tranquilidad que no sabia como interpretarla, me hubiera gustado quedarm ahi, inmovil, para siempre.
Con un suspiro me puse de pie y volvi a la pequeña salita, reunidos alrededor de un pequeño fogon, Cor volvio tiritando y con la nariz roja, dijo que no habia nadie, todas las casas estaban vacias y sin rastro de la mujer y la anciana, nos quedamos ahi un rato, cenamos y luego Diam saco aquellos expedientes
-el mio esta por completo arruinado-anuncio-no dice nada, solo tiene mi foto, no se que ponga en todos esos espacios-mire el mio con el ceño fruncido, mi foto habia desaparecido y algunos datos estaban incompletos, el de Cor era distinto, el tenia todos los datos completos, su nombre, la mayoria de sus familiares, quienes habian sido sus padres, tipo de sangre, altura, peso, cuanto era su poder, ahi como en el mio, ponian Beyond en la esquina superior, como una nota
Ver de nuevo el nombre de sus padres le descoloco, arrojo lejos esas notas y se cruzo de brazos, ceñudo nos miro de mala gana
-¿que pone el tuyo As?-
-mmm-el miro un largo rato la hoja-dice que soy no calificado, que no estoy apto ni en condiciones, que mi estado es clasificado y esperan a que responda correctamente-
-¿que?-gatee hacia el, As me tendio la hoja para que pudiera leerla mejor, habia solo dejaba mas dudas respecto a su pasado-no hay datos de tus padres, dice que tu tipo de sangre es clasificada ¿eso es posible? no dice cuando naciste ni donde ¿porque lo tuyo es asi? ¿porque el de Diam no dice nada, fue alguien que los modifico?-
-¿pero quien?-la pregunta fue seguida de un macabro silencio, todos nos miramos entre si esperando buscar al culpable
-¿recuerdas a tus padres As?-dije para no prolongar mas el silencio-papá nunca mencionaba tu origen, nadie nunca decia nada sobre ti-
-bueno... solo recuerdo a mi madre, era bonita-y sonrio-pero le molestaba que tomara sus joyas-
-¿joyas?-As levanto su mano, todos los dedos cubiertos de anillos-ya, claro ¿porque me sorprende? eres As, si no te gustaran las cosas brillantes me preocuparia por ti-
-gracias-Diam se inclino hacia el alargando su brazo, sacudio su cabello de forma cariñosa
-¿ella vivia contigo? ¿porque nunca nadie la mencionaba?-
-porque nunca la conocieron-replico el, todo rastro de humor se desvanecio-es cuando todo se vuelve confuso para mi-
-bien-alargue la palabra y mire a Diam-¿que hay de ti?-
-mis padres ya lo sabes, estan muertos, el murio en aquella batalla que tu padre se dedicaba a enaltecer, mi madre solo... murio de tristeza, lo cual es estupido me tenia a mi ¿no?-
-yo no recuerdo siquiera a los mios-murmuro Cor
-y creo que me acabo de unir a su club de huerfanos-
-bueno, sonara de lo mas cursi pero... nos tenemos los unos a los otros, justo como siempre-
-¿que? ¿nos damos un abrazo grupal o algo?-Cor solto una risa, yo tambien, a pesar de todo, tenia razon, eramos lo que quedaba, los que siempre habian permanecido juntos, intente no pensar en algun dia que alguno tomara un camino diferente
-As, ya que estamos aqui en modo sincero ¿que es una geisha?-inquirio Diam abriendo una lata de duraznos, queria uno pero no sabia si tenia animo suficiente para un postre
-es una artista... como una obra de arte en movimiento, ella entretiene hombres en las casas de té, solicitan su compañia, pero... pero no es una cortesana, eso no es ser una geisha-parecia como si eso lo hubiera aprendido antes en algun libro
-¿de donde vienen?-
-de las okiyas como esta, si esto fuera algo real, algo de donde yo vengo el barrio rojo estaria mas abajo de aqui-eso me dejo confundida ¿de donde el venia? ¿que significaba eso? queria preguntarselo, queria preguntar tantas cosas sobre el, lo misterioso y frustrante que resultaba-aqui debian de vivir mas de una, quizas... quizas haya alguna casa de té ¡yo quiero ir a una!-
-tu no sabes preparar té-le acuse
-no, pero podria intentarlo-sonrio al tiempo que se ponia de pie y echaba a andar fuera de la casa, nadie se molesto en seguirlo porque cinco minutos despues el volveria sin saber porque salio en primer lugar convencido de que daba igual y no era importante, pero As no lo hizo, cuando me parecio extraño de mala gana sali al ver que ninguno se movia, era como si dijeran que era mi turno hacer de niñera, me puse la chaqueta que Diam me ofrecia y sali hacia el frio, me quedaba grande de las mangas y casi se arrastraba en el piso pero avance con paso firme hacia el porche, As estaba en la entrada, con la mitad del cuerpo fuera
-volvio-chillo enloquecido, dio un salto fuera y escuche sus pasos alejarse, solte un bufido y le llame mientras corria detras de el, haciendome caso omiso se adentro entre las callejuelas como si fueran tan conocidas para el, en algun punto casi resbalo en el camino resbaladizo y As se dio cuenta que le seguia, volvio por mi me tomo del brazo y me llevo a su ritmo, girando hacia la izquierda luego de cruzar el puente, fue cuando vi lo que el perseguia. A unos pasos se encontraba esa mujer pero en vez de caminar parecia flotar en su extraño vestido pegado, la anciana seguia a su lado andando a un ritmo acelerado que parecia imposible para su edad, ellas entraron en una casa un poco mas grande, sin porche ni nada, habia dos arboles a cada lado, ambas desaparecieron en el interior
-¡As para ya! no sabemos lo que son ¡detente!-
-¿porque?-
-porque no sabemos si son peligrosas-le conteste con obviedad ¿que acaso estaba ciego?
-es una casa de té-susurro como si eso fuera a cambiar las cosas-por favor reina, no te pasara nada, te lo aseguro yo te protegere-no espero a mi respuesta, me jalo de nuevo hacia aquel sitio, deslizo la puerta y senti de inmediato el calor en mi piel, pero ahi no habia nadie, esta iluminado en amplio cuarto, habia solo una mesa en el centro y comida, mucha comida, habia una tetera y cinco tazas pequeñas en cada puesto, mi estomago rugio y me avergonce por seguir teniendo hambre, As dio unos pasos y luego se sento sobre esos cojines blancos y planos, me sonrio y me invito a unirme a el
-¿donde esta esa mujer? no pudo desaparecer aqui ¿cierto?-
-tal vez quiera que miremos su espectaculo-
-¿su espectaculo?-
-ven-me llamo otra vez, de mala gana me sente a su lado, con cuidado de no maltratar mas mi vestido, alise las arrugas que se habian formado y me quede quieta esperando (¿ esperando que? no lo se), As se acerco a mi de la forma mas casual posible, irritada por eso, le mire
-quedate donde estas-sisee y en cuanto lo dije las luces descendieron sobre nosotros dejandonos en completa oscuridad, estaba por gritar, iba a levantarme y prepararme para lo que fuera, entonces una tenue luz ilumino el otro lado hacia la mujer qu hacia su aparicion, tenia un abanico en cada mano y lo sostenia gracil, la estancia se lleno de una musica ligera, nunca habia escuchado algo asi y verla era algo atrayente, no podia apartar la mirada de ella, nunca se descubrio el rostro, cada movimiento era calculado para que su cara quedara oculta, dio un giro y lanzo uno de los abanicos, tomandolo al vuelo sin girarse.
As solto el aire contenido, su mano se afianzo a la mia y senti un tiron, de pronto estaba de pie desde el otro extremo, As me habia llevado tan deprisa que apenas y me daba cuenta de lo que hacia, yo solo no podia dejar de mirarla
El atraveso la puerta, quiero decir literalmente lo hizo, rompio la tela y salimos disparados hacia la nieve, el aire helado me desperto de alguna manera,
-¡¿cual es tu problema?! primero quieres entrar y ahora ¡sales con esto!-
-dije que te protegeria-
-¡¿y?!-
-es que la situacion ahi adentro se estaba tornando rara-
-¡arg! en serio que eres imposible de entender-me levante ofuscada por la situacion y camine pisando fuerte para que se notara mi molestia de vuelta hacia la casa de la que habiamos salido antes. As me siguio como un cachorrito regañado y se sento en un rincon lejano. Solo di una corta explicacion de lo que habia ocurrido ahi afuera, nadie parecia entender lo de aquella mujer del todo, ¿porque era la unica ahi, o lo que hacia? pero suponiamos que era ese solo un comienzo
jueves, 23 de julio de 2015
Proyecto 17: El distrito de Gion
Publicado por Amy Lee en 14:02
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